Verano negro: La tecnología protegiendo a nuestros mayores

Durante las históricas olas de calor de 2022, la teleasistencia y el voluntariado vecinal salvaron vidas silenciosamente.
42 grados a la sombra
El verano de 2022 será recordado por registros de temperatura infernales. Mientras las noticias hablaban de récords meteorológicos, en los pisos sin aire acondicionado de nuestras ciudades se libraba una batalla silenciosa por la supervivencia de los más vulnerables.
Los servicios sociales estaban desbordados. Fue entonces cuando la red ciudadana, apoyada por la tecnología, dio un paso al frente.
Vecinos conectados
Utilizando una extensión de SGR para "Riesgos Climáticos", varios ayuntamientos coordinaron a voluntarios de Protección Civil para realizar visitas y llamadas preventivas.
El sistema priorizaba automáticamente a las personas mayores que vivían solas en zonas de "isla de calor" urbana.
- Rutas de hidratación: Los voluntarios recibían en su móvil rutas optimizadas para repartir agua y comprobar el estado de salud de los ancianos.
- Alertas tempranas: Si un voluntario detectaba síntomas de deshidratación, podía escalar la alerta al 112 con un solo clic, geolocalizando la vivienda al instante.
Ese verano aprendimos que la tecnología de emergencias no siempre trata de sirenas y luces azules; a veces trata de llevar una botella de agua y una palabra amable a quien más lo necesita, antes de que sea demasiado tarde.